El SAOS (síndrome de apnea obstructiva del sueño) es una entidad caracterizada por la aparición de episodios recurrentes de interrupción del flujo aéreo derivados de alteraciones anatómico-funcionales de la vía aérea superior que conducen al colapso de la misma. Ello provoca descensos repetidos de la saturación de oxigeno que condicionan microdespertares, desestructuración del sueño y somnolencia diurna. Este proceso que tiene importantes repercusiones cardiovasculares y neurológicas es frecuente, estudios epidemiológicos realizados en Europa y Estados Unidos, estimaron una prevalencia entre el 4-6% de hombres y 2-4% de mujeres. Ello puede haberse incrementado si tenemos en cuenta que en estos años la prevalencia de sobrepeso y obesidad no ha hecho más que crecer y el SAOS, en tanto que es una morbilidad asociada a la misma, debe haber aumentado de forma paralela.
La importancia clínica de este síndrome en relación al riesgo cardiovascular radica en su asociación a hipertensión y a una alta morbilidad cardiovascular.
El síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) se ha relacionado con mayor prevalencia de hipertensión de una manera directa e independiente de otras variables como la obesidad. Esta relación causal quedó solidamente probada desde los trabajos publicados en el año 2000 por Peppard et al. en New England Journal of Medecine y de Nieto et al. en la revista JAMA. Otro elemento destacable de esta asociación es la constatación del hecho de que el SAOS es una de las principales causas de hipertensión resistente.
La afectación cardiaca por la hipertensión incluye la hipertrofia ventricular izquierda (HVI) y la disfunción diastólica (DD), . El SAOS se ha relacionado con HVI incluso en pacientes que no referían antecedentes de HTA, y también se ha relacionado con disfunción diastólica lo que podría sugerir mecanismos fisiopatológicos implicados en el SAOS que afectarían al corazón independientemente de los efectos que por si sola podría tener la hipertensión sistémica asociada al mismo.
Además de todo esto nos encontramos con la evidencia clínica de que los individuos con SAOS tienen mayor incidencia de insuficiencia cardiaca independientemente de otros factores de riesgo conocidos de la misma. También de cardiopatía isquémica, precipitando angor nocturno. Asimismo el SAOS aumenta el riesgo de enfermedad cerebrovascular. El mero hecho de roncar habitualmente aumenta el riesgo de enfermedad cerebrovascular (Odds Ratio:2.1-3.3)
En vista de las repercusiones sistémicas y en el riesgo cardiovascular creemos que sería adecuado iniciar una línea de trabajo en esta patología dentro del grupo.
Dado el impacto que este síndrome podría tener en el riesgo cardiovascular seria conveniente buscar variables clínicas entre las exploraciones que realizamos en las unidades de hipertensión y riesgo cardiovascular que nos faciliten la identificación del SAOS
Por tanto planteamos la posibilidad de llevar a cabo un estudio clínico transversal cuyo objetivo seria buscar la prevalencia de SAOS en individuos con sobrepeso o obesidad (IMC>25) hipertensos no tratados que muestran un patrón no-dipper o riser en la MAPA. Asimismo intentaríamos definir que parámetros de la MAPA en este perfil de pacientes, ya se de forma individual o combinada, pueden servir como screening para determinar la indicación de una estudio de sueño de caras al diagnóstico de un SAOS.
Interesados contactar con Unidad de factores de riesgo. Servicio de Medicina Interna. Hospital de Santa Maria. Lleida.
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El registro FRENA es un proyecto multidisciplinar cuyo objetivo es la obtención de una amplia base de datos de pacientes en prevención secundaria, que nos permita conocer hasta qué punto influye el adecuado control de los factores de riesgo sobre la evolución clínica de la enfermedad en condiciones de práctica clínica habitual.