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Bioética y Profesionalismo

Grupo Bioética

Euthanasia and assisted suicide: a physician's and ethicist's perspectives

J Donald Boudreau, Margaret A Somerville. Dove Press journal: Medicolegal and Bioethics, 17 July 2014

El presente trabajo se propone dos objetivos principales. En primer lugar, propone una definición de los términos de eutanasia y suicidio asistido sobre los que construye una disertación posterior que pretende aclarar frecuentes errores de interpretación y eufemismos equívocos. Asimismo, presenta los argumentos más frecuentemente expuestos tanto a favor como en contra de los mismos.

La reflexión bioética, que consiste ni más ni menos que en deliberar sobre conflictos de valores, debe sustentarse siempre sobre unos hechos. De ahí que la aclaración de términos sea una pieza fundamental para aclarar muchas de las malas interpretaciones del debate bioético, así como para poder saber si todos hablamos de lo mismo. En este sentido, los autores proponen una definición de eutanasia y suicidio asistido basadas en tres características: el agente (quién realiza la acción), la intención, y la cercanía a la muerte (entendida esta fundamentalmente desde una perspectiva biológica). Posteriormente, analizan también las características de la sedación paliativa, y sus diferencias con los anteriores términos.

La discusión posterior parte de una perspectiva deontológica, en la que los autores defienden que existe una serie de deberes fundamentales que conforman una moralidad común, reproducible en todas las culturas y circunstancias. Aclarado esto, los autores se posicionan esencialmente en contra de la legalización de la eutanasia o el suicidio asistido, basándose en los siguientes puntos:

  • No existe el “derecho a morir” (a right to die).
  • Si bien se debe preservar al máximo la autonomía del individuo, se debe considerar también en la decisión el impacto relacional y social, tanto presente como futuro.
  • En el debate social actual no se está realizando una deliberación seria y fundada sobre el conflicto entre los valores de autonomía y vida.
  • Se debe huir del uso de la retórica y eufemismos, que pretenden “legalizar la eutanasia a través de la confusión”.
  • Legalizar la eutanasia y el suicidio asistido puede conducir a una “pendiente moral resbaladiza”, de la que no podemos sopesar apropiadamente sus consecuencias o el riesgo de abuso.

Frente a estos argumentos, los autores proponen como alternativa el insistir y reforzar la administración de cuidados de alta calidad por personas apropiadamente entrenadas para comprender y enfrentarse a todo el espectro del sufrimiento humano. Como reflexión final a este artículo proponemos: ¿es ésta una tarea exclusiva o fundamental del personal entrenado en Cuidados Paliativos? Si esta primera respuesta fuese negativa, ¿ cuándo vamos a tomar conciencia real de la necesidad de una formación global a TODOS los profesionales de la salud (y quizás particularmente a los médicos) en todos los ámbitos de la atención sanitaria, especialmente en el Cuidado (sin Paliativos)? Y por último ¿estamos dispuestos a asumir ese compromiso?

Diego Real de Asúa 
Internista y magister en bioética