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Información para pacientes

Agresividad

Esta información ha sido elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna. Pretende que los enfermos conozcan mejor sus enfermedades. 

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1. ¿EN QUÉ CONSISTE LA ENFERMEDAD?

La agresividad es un estado emocional que consiste en sentimientos de odio y deseos de dañar a otra persona, animal u objeto, pretender herir física y o psicológicamente a alguien.

2. ¿PODRÍA HABERLA EVITADO , O QUE DEBO DECIR A FAMILIARES O AMIGOS PARA QUE NO LA TENGAN?

La conducta violenta puede ser un medio para conseguir determinados objetivos cuando no somos capaces de lograrlos por otros métodos. En este caso nuestra conducta responde a un déficit de habilidades y puede mejorar adquiriéndolas.

Cuando hemos aguantado demasiado y saltamos por algo sin importancia, en realidad reaccionamos a todo lo que nos ha ocurrido previamente. Como nuestra reacción se considera desmesurada, tenderemos a reprimirnos y aguantar más, en consecuencia nuestra siguiente reacción violenta será mayor y seguiremos en ese círculo vicioso. Para salir de ese círculo vicioso el camino no es aguantar más, sino poder reaccionar de forma inmediata a los problemas y frustraciones. En ese caso la reacción es más adecuada y comedida porque las razones que nos llevan a reaccionar serán muchas menos

Los trastornos psicológicos son las causas más comunes del comportamiento agresivo. Si bien cualquiera de estos trastornos puede causar agresión, los más frecuentes son: la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, el trastorno por déficit de la atención con hiperactividad (TDAH), el trastorno límite de la personalidad (TLP) y el trastorno por estrés postraumático (TEPT). Las madres que padecen depresión posparto son especialmente susceptibles a los brotes agresivos, algunas veces contra el niño. Los trastornos no psicológicos o los episodios de agresión extrema se pueden tomar a la ligera y los síntomas de muchos trastornos psicológicos disminuyen o desaparecen por completo con el diagnóstico y el tratamiento apropiados recomendados por un profesional de la salud mental..

Los individuos que tienen antecedentes de migrañas, accidentes cerebrovasculares, epilepsia y diabetes pueden ser propensos a desarrollar comportamientos agresivos.

También la toma de dosis bajas de antidepresivos u otros medicamentos pueden facilitar los comportamientos agresivos.

Otro problema puede surgir cuando nosotros interpretamos que existe un ataque y una dificultad que no es vista de la misma forma por los demás. Este problema suele ocurrir cuando reaccionamos ante las intenciones de los demás en lugar de reaccionar ante los hechos explícitos. El juicio de intenciones es la causa más frecuente que nos puede llevar a tener reacciones violentas desmesuradas y desproporcionadas.

3. ¿Y AHORA QUÉ DEBO HACER PARA MEJORARME?

Ponerse en manos de un psicólogo experto que pueda ofrecerme terapia cognitivo conductual

Es útil Identificar indicios de tensión que avisen de que la expresión de la agresión está cerca para poder reaccionar cuando todavía es posible. Puede ser el sudor de manos, puños cerrados, latidos del corazón, aceleración respiratoria, incomodidad. Será útil la relajación para dejar la agresividad en su justo término. Y mucho la Terapia de Aceptación y Compromiso, que es la evolución más reciente de la terapia cognitivo conductual. Plantea los métodos básicos para poder manejarse con la agresividad: tomar distancia de nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones de forma que no nos disparen automáticamente las respuestas agresivas. Tomar distancia de nuestro concepto de nosotros mismos, haciéndolo menos vulnerable a las posibles opiniones de los demás, haciendo realidad el dicho de que “no ofende quien quiere, sino quien puede”. Ser conscientes de nuestros intereses en las diferentes situaciones, porque el comportamiento impulsivo se convierte en una descarga emocional que en realidad no nos interesa. Estar siempre en el momento presente, que es desde donde se puede evaluar lo que está ocurriendo, para poder así tener conciencia de lo que ocurre en el presente, y no responder a antiguas ofensas o a problemas que puede ocurrir en el futuro, lo que distorsiona de forma tremenda nuestra capacidad de juicio.

4. ¿CUÁL ES EL PRONÓSTICO?

Con tratamiento  mantenido se pueden controlar sus expresiones.