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Información para pacientes

Amebiasis

Esta información ha sido elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Pretende que los pacientes conozcan mejor sus enfermedades.

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¿En qué consiste la enfermedad?

Es una infección intestinal causada por el parásito microscópico Entamoeba histolytica que puede vivir en el intestino grueso (colon) sin causarle daño. En algunos casos, invade la pared del colon y causa colitis, disentería aguda o diarrea prolongada (crónica). La infección puede también diseminarse a través del torrente sanguíneo al hígado. En raras ocasiones, se puede propagar a los pulmones, el cerebro o a otros órganos.

Esta infección se presenta en todo el mundo. Es más común en áreas tropicales donde hay condiciones de hacinamiento y salubridad deficiente. África, México, partes de Suramérica e India tienen problemas de salud significativos debido a esta afección.

¿PODRÍA HABERLA EVITADO?, COMO LA PRESENTO, QUÉ DEBO DECIR A FAMILIARES O AMIGOS PARA QUE NO LA TENGAN?

El parásito se puede propagar a través del agua o los alimentos contaminados con heces, de persona a persona, particularmente por el contacto con la boca o la zona rectal de una persona infectada, y el riesgo es mayor si hay alcoholismo, cáncer, desnutrición, ser anciano, niño, o el embarazo, y especialmente sí se está visitando una zona en la que la enfermedad es endémica, o se toman esteroides que inhiben el sistema inmunitario.

De cada 10 personas a las que se les detecta el parásito, una de ellas desarrollará síntomas, los cuales pueden variar desde unas pequeñas diarreas hasta casos más graves. En la fase aguda, que es lo es la más grave, y puede durar de semanas a meses el enfermo presenta fuertes dolores abdominales y heces sanguinolentas. La fase crónica puede durar años, y si no se trata puede llevar a la muerte. En este caso, se alternan diarreas leves con estreñimiento.  

Ayudan a su prevención el evitar la manipulación de aguas fecales, el tratamiento de aguas con cloro y sistemas de filtrado para la eliminación correcta de aguas residuales, la higiene personal y alimenticia: lavarse las manos antes de comer, cocinar, etc. Y también saber que las prácticas sexuales anales, deben retrasarse hasta una completa recuperación.

Las infecciones humanas asintomáticas son usualmente diagnosticadas con la demostración directa de los quistes del parásito en las heces. Existen métodos de flotación y sedimentación que permiten recobrar los quistes de la materia fecal y con el uso de coloraciones se permite la visualización de los elementos parasitarios en el examen microscópico. Debido a que los quistes no son expulsados continuamente, puede ser necesario realizar un mínimo de 3 muestras para su determinación. En las infecciones sintomáticas, la forma vegetativa del agente causal o trofozoíto puede ser observada en las heces frescas.

Los exámenes serológicos existen y la mayoría de los individuos resultarán positivos para la presencia de anticuerpos, tengan o no sintomatología. Los niveles de anticuerpos resultan mayores en pacientes con abscesos hepáticos. La serología empieza a ser positiva unas dos semanas después de la infección inicial.

Los procedimientos de detección más recientes incluyen una prueba que detecta la presencia de proteínas amebianas en las heces, y otras muestras.

¿QUÉ DEBO HACER AHORA PARA MEJORARME?

En presencia de sus manifestaciones acudir a un médico. En muchos casos se demuestran quistes del agente causal en las heces, aunque a veces hay que repetir varias veces las pruebas. También puede que se demuestren anticuerpos contra la ameba en el suelo del enfermo. Ese médico me ofrecerá tratamiento que suele ser muy efectivo.

¿CUÁL ES EL PRONÓSTICO?

Si la enfermedad se agrava, se pueden producir complicaciones, tales como perforaciones del intestino o amebiasis cutánea (úlceras alrededor del ano cuando la disentería amebiana es muy intensa) o puede conducir a la formación de abscesos en el hígado, los pulmones, y con menos frecuencia en el corazón; en casos raros puede incluso alcanzar y lesionar el cerebro