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Información para pacientes

Dolor muscular

Esta información ha sido elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Pretende que los pacientes conozcan mejor sus enfermedades.

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1. ¿En qué consiste esta enfermedad?

Son muy frecuentes y pueden comprometer más de un músculo. El dolor muscular también puede involucrar ligamentos, tendones y fascia. La fascias son los tejidos blandos que conectan los músculos, huesos y órganos. El dolor muscular a menudo está muy relacionado con tensión, sobrecarga o lesión muscular por un ejercicio o trabajo físicamente exigente. El dolor muscular tiende a comprometer a músculos específicos, comienza durante o justo después de la actividad. A menudo la actividad que causa el dolor es bastante obvia.

El dolor muscular también puede ser un signo de enfermedades que afectan todo el cuerpo. Por ejemplo, algunas infecciones (incluso la gripe) y trastornos que afectan los tejidos conectivos en todo el cuerpo (como el lupus) pueden causar dolor.

Sus causas más comunes son: traumatismos, incluso esguinces y distensión muscular. O sobrecargas: usar demasiado el músculo, muy rápido sin calentamiento o con excesiva frecuencia, tensión o estrés. Una causa común de dolores y molestias musculares es la fibromialgia, una afección que causa sensibilidad en los músculos y tejido blando circundante, dificultades para dormir, fatiga y dolores de cabeza y que hemos explicado en otro apartado de este programa.

También lo producen algunos medicamentos, como los IECA para bajar la presión arterial, cocaína y estatinas para disminuir el colesterol. Y más rara vez padecer Lupus, Polimialgia reumática, Polimiositis o  Rabdomiólisis.

2. ¿Qué podría haber hecho yo para no padecerla, y como la tengo, qué debo decir a amigos o familiares para que la eviten?

Estos pasos pueden ayudar a disminuir el riesgo de tener dolores musculares: Estírese antes y después de hacer ejercicio,  aliente antes del ejercicio y permita que los músculos se enfríen después de la actividad física. Beba muchos líquidos antes, durante y después del ejercicio. Si trabaja en la misma posición la mayor parte del día (como estar sentado frente a un ordenador), estírese al menos cada hora.

3. De aquí en adelante ¿qué debo hacer para mejorar o curarme?

Cuando se presenta dolor muscular por sobrecarga o lesión, descanse la parte afectada del cuerpo y tome paracetamol o ibuprofeno. Aplique hielo dentro de las primeras 24 a 72 horas posteriores a la lesión para reducir la inflamación y el dolor. Después de esto, la aplicación de calor a menudo ofrece más alivio.

Los dolores musculares producto de sobrecarga y fibromialgia suelen responder bien a los masajes. Los ejercicios de estiramiento suaves después de un período de descanso largo también son útiles.

El ejercicio regular puede ayudar a restaurar el tono muscular apropiado. Caminar, montar en bicicleta y nadar son buenas actividades aeróbicas que se pueden intentar. Un fisioterapeuta puede enseñarle ejercicios de estiramiento, tonificación y aeróbicos para ayudar a que se sienta mejor y no tenga dolor. Empiece lentamente e incremente las sesiones de ejercicios de manera gradual. Evite las actividades aeróbicas de alto impacto y el levantamiento de pesos cuando esté lesionado o mientras tenga dolor.

Asegúrese de dormir bien y trate de reducir el estrés. El yoga y la meditación son excelentes formas para ayudarlo a dormir y relajarse.

Si las medidas caseras no están funcionando, el médico le puede recetar medicinas o fisioterapia o puede remitirle a una clínica especializada en dolor.

Si los dolores musculares se deben a una enfermedad específica, siga las instrucciones de su proveedor de atención médica para tratar dicha enfermedad primaria.

También es importante que contacte con un profesional, que puede ser un fisioterapeuta o un reumatólogo. Conviene que lo haga si el dolor muscular persiste por más de tres días, es intenso e inexplicable, se acompaña de cualquier signo de infección, como hinchazón o enrojecimiento, alrededor del músculo sensible; o se presenta circulación deficiente en la zona donde están los dolores musculares (por ejemplo, en las piernas) o tiene una picadura de garrapata o una erupción, o coincide con cambio de dosis de un medicamento, como una estatina.

Ese profesional valorará  si presentan al mismo tiempo otros síntomas, como dolor articular, fiebre, vómitos, debilidad, malestar (una sensación general de molestia o debilidad) o dificultad al usar el músculo afectado, si existe un patrón para los dolores o ha tomado algún medicamento nuevo últimamente o tienen manifestaciones que sugieran alguna enfermedad como causa del mismo. En casos concretos se valorará incluir un análisis de sangre con valoración de enzimas musculares como la creatinquinasa o pruebas inmunológicas

4. ¿Cuál es el pronóstico?

Depende mucho de cuál sea su causa, pero habitualmente son situaciones que permiten corrección y resolver el problema.