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Información para pacientes

Enfermedades de la válvula mitral

Esta información ha sido elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna. Pretende que los enfermos conozcan mejor sus enfermedades. 

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1. ¿En qué consisten estas enfermedades?

Para entender las enfermedades de las válvulas cardiacas es necesario conocer unas nociones sobre la anatomía del corazón. El corazón es un órgano con paredes musculares que alberga cuatro cámaras: dos aurículas (en la parte superior) y dos ventrículos (en la inferior).

La aurícula izquierda recibe la sangre oxigenada de las venas pulmonares y la envía hacia el ventrículo izquierdo, que al contraerse bombea la sangre hacia la arteria aorta (arteria principal del cuerpo). Estas cámaras están separadas por válvulas: mitral (entre aurícula y ventrículo) y aórtica (entre ventrículo y arteria aorta). La función de las válvulas es impedir el paso de la sangre en sentido retrógrado.

Debemos entender la válvula mitral como una puerta ancha que comunica la aurícula y el ventrículo izquierdo. Podemos distinguir dos afecciones: la estenosis, en la que la válvula no “abre bien” quedando un orificio estrecho; y la insuficiencia, en la que la válvula “no cierra bien” quedando un orificio ancho que permite el paso de sangre en sentido contrario al deseado (regurgitación de sangre del ventrículo a la aurícula).

2. ¿Podría haberlas evitado, o como las presento qué debo decir a familiares o amigos para que no las padezcan?

La estenosis mitral es a día de hoy una enfermedad poco habitual en nuestro medio. La causa más frecuente es la fiebre reumática, que aparecía por una alteración de la inmunidad cuando se tenían inflamación de las amígdalas, una amigdalitis por el germen estreptococo hemolítico, y que con la llegada de la era antibiótica es excepcional. La válvula al estar más cerrada de lo que debería, provoca que la aurícula esté sobrecargada y esto se extiende hacia las venas pulmonares, provocando congestión (aumento de líquido en los pulmones).

El síntoma principal que sufren los pacientes es la “disnea” (sensación de falta de aire a respirar). Además, esta sobrecarga de la aurícula izquierda favorece la aparición de arritmias como la fibrilación auricular, provocando sensación de palpitaciones e incluso disnea o dolor torácico. En caso de notar estas molestias debo acudir a un médico que me valore.

La insuficiencia mitral es mucho más frecuente que la estenosis. Existen múltiples causas de la misma, dependiendo del componente de la válvula afectado o del mecanismo implicado. Se puede distinguir desde la degeneración de las valvas propia de la edad avanzada (puertas viejas que cierran mal) o por una grave infección cardiaca (endocarditis); la afectación de los músculos papilares, por ejemplo, tras un infarto, o la dilatación del anillo mitral en pacientes con un corazón grande de insuficiencia cardiaca (marco grande, las puertas no cierran bien).

En la insuficiencia, al contraerse el ventrículo parte de la sangre regurgita indebidamente hacia la aurícula, provocando también una sobrecarga de volumen en la aurícula y síntomas de congestión pulmonar con disnea. Además, en los casos de larga evolución aparecen síntomas de “bajo gasto cardíaco”, es decir el corazón bombea menos sangre eficazmente hacia todo el cuerpo provocando síntomas como astenia y debilidad muscular.

3. ¿Qué debo hacer para mejorarme?

En presencia de cualquiera de sus síntomas acudir a un médico, a un cardiólogo que me valore. Además de la historia, la exploración física por parte de un médico con experiencia es fundamental, en la auscultación cardiaca se puede escuchar soplos que indiquen patología sobre la válvula mitral. La radiografía de tórax y el electrocardiograma son pruebas útiles, pero es el ecocardiograma el que diagnostica la valvulopatía y la gravedad de la misma (leve, moderada o grave.

Entonces me ofrecerá tratamiento. Frecuentemente se emplean fármacos diuréticos para aliviar la disnea debida a la congestión pulmonar (ayudan a eliminar el líquido acumulado en los pulmones). En pacientes que presentan fibrilación auricular se emplean fármacos para controlar la frecuencia cardiaca o eliminar la arritmia, además de anticoagulación cuando esté indicado (para evitar la formación de trombos dentro del corazón). En el caso de la insuficiencia mitral el tratamiento médico debe ir encaminado hacia la patología desencadenante (infarto, infección o insuficiencia cardiaca). Además es muy importante el adecuado control de las cifras de tensión arterial en pacientes con insuficiencia mitral, debiéndose evitar la hipertensión, pues esta aumenta el volumen regurgitado.

En los casos más graves el tratamiento definitivo generalmente es la cirugía. En la estenosis mitral se puede realizar la “valvuloplastia” que consiste en dilatar la válvula mediante un balón a través de un catéter (el balón se hincha y abre más la válvula). En los casos con una anatomía valvular concreta, que no son candidatos a esta intervención, se les somete a cirugía de recambio valvular por una prótesis metálica o de animal, que es más definitiva y con mejores resultados que la valvuloplastia. En la insuficiencia mitral la intervención consiste en la reparación del componente afectado, cuando sea posible. En casos no candidatos a la intervención se puede intentar el recambio por una prótesis valvular y en pacientes jóvenes con insuficiencia cardiaca avanzada e insuficiencia mitral grave se puede plantear el trasplante cardiaco, como último recurso. El implante de una prótesis metálica requiere la anticoagulación de por vida ante el riesgo de que se formen trombos en el corazón.

4. ¿Cuál es el pronóstico?

Como ve disponemos de muchas medidas terapéuticas que son eficaces, bien aplicadas aseguran un buen pronóstico.