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Información para pacientes

Epiescleritis y escleritis

Esta información ha sido elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Pretende que los pacientes conozcan mejor sus enfermedades.

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¿En qué consiste la enfermedad?

La escleritis es una inflamación crónica, dolorosa y potencialmente peligrosa de la esclerótica, la capa blanca externa que protege el ojo. Puede afectar a la parte anterior o posterior de esa estructura. La epiesclera es la parte más superficial de ella.

La epiescleritis es la inflamación de la epiesclerótica, una condición menos grave que rara vez se convierte en escleritis. Se expresa con enrojecimiento de la esclerótica y la conjuntiva, en ocasiones cambiando a un color púrpura, dolor ocular severo y profundo que puede irradiarse hacia la mandíbula, también con la sensación de que la luz molesta, (fotofobia) y lagrimeo, junto con disminución de la agudeza visual, que puede causar ceguera.

¿Podría haberla evitado, y qué debo decir a familiares y amigos para que no la tengan?

En muchas ocasiones la enfermedad aparece en el seno de otras autoinmunes, decir que se trastocó nuestro sistema inmunitario y nos autoagrede. Es inevitable.

¿Qué debo hacer ahora para mejorarme?

Cuando aparecen sus manifestaciones acudir al oftalmólogo. La escleritis se detecta mejor mediante el examen de la esclerótica en la luz del día, que puede complementarse con pruebas de imagen como una tomografía computarizada o una resonancia magnética. Luego ofrecerá tratamiento con antiinflamatorios, esteroides o inmunosupresores.

¿Cuál es su pronóstico?

En general tienen buena solución, pero en ciertos casos, la escleritis puede conducir a la formación de protuberancias, y en los casos graves la esclerótica se adelgaza tanto que el globo ocular está bajo riesgo de perforación.

Otras veces pueden usar daño a la córnea, que es la capa transparente delante del iris y la pupila. La escleritis asimismo puede conducir a daños en la parte trasera del ojo y causar pérdida de la visión parcial o completa. Las complicaciones más graves se asocian con la escleritis necrotizante.