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Información para pacientes

Hemorroides

Esta información ha sido elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna. Pretende que los enfermos conozcan mejor sus enfermedades. 

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1. ¿En qué consiste la enfermedad?

Conocidas popularmente como almorranas, son varices o inflamaciones de las venas en el recto y el ano.

Anatómicamente son dilataciónes de los plexos, cojinetes o almohadillas de tejido submucoso donde están contenidas las vénulas y arteriolas superficiales del conducto anal. Son tres y están localizados  en la pared lateral izquierda, pared lateral derecha y en posición media posterior y funcionan en el mecanismo de continencia de las heces.

A menudo, se dilatan o inflaman a consecuencia del esfuerzo para evacuar el intestino, aunque pueden ser causadas por otros factores como el embarazo, el estreñimiento crónico, la diarrea o el envejecimiento.

El principal síntoma de las hemorroides es el dolor alrededor del ano y la aparición de sangre roja brillante en las heces, en el papel higiénico o goteando en el inodoro (retrete) tras defecar. Otras causas de sangrado anal o rectal incluyen un cáncer colorrectal o anal.

2. Qué podría haber hecho para evitarlas?

No siempre es posible pues en algunas existen factores hereditarios; sí podemos corregir la obesidad, que favorece su aparición por aumento de la presión abdominal sobre el piso pélvico; o el estreñimiento que, al forzar el paso de las heces, comprime las venas hemorroidales; también la diarrea, que puede producir irritación local, u otros factores: ocupacionales, como estar de pie o sentado durante mucho tiempo seguido, especialmente si el asiento es inadecuado; embarazo, sobre todo en las últimas semanas; o la existencia de hipertensión portal, es decir, aumento de presión venosa a nivel del sistema porta, generalmente por padecer una cirrosis hepática, y en menos ocasiones por cáncer. En ocasiones se relacionan con un abuso de laxantes; o factores nutricionales que condicionan una dieta habitual sin residuos.

3. Y,  puesto que las presento, qué debo decir a familiares o amigos para que no las tengan 

La mejor forma de evitarlas es mantener un ritmo de deposiciones normal, para lo cual nos ayuda beber abundantes líquidos y hacer una dieta rica en residuos, especialmente fibra. También el defecar de forma tranquila, estando relajados cuando nos sentamos en el inodoro.

4. ¿Qué debo hacer para mejorarme?

Si con las medidas señaladas no tengo mejoría curación debo acudir a un especialista, genuinamente el que se dedica a ello es un colo-proctólogo, pero no cabe duda que ella es una subespecialización de los especialistas en aparato digestivo (digestólogos), si bien en casos leves puede resolver las los médicos de cabecera. El experto verá así hay factores que las han favorecido. En esos casos aparte de realizar una inspección ocular del ano puede solicitar, o hacer una rectoscopia. También un enema opaco, y menos veces la colonoscopia.

A continuación me indicará actuaciones que pueden mejorarme. Habitualmente las hemorroides pueden disminuir y cicatrizar por sí mismas o con un tratamiento médico, el cual debe de incluir medicamentos tópicos antiinflamatorios, analgésicos, ablandadores de la materia fecal y baños de asiento. Lavar el ano con agua fría o tibia (puede ser en el bidé, o derramando agua de una jarra).

Baños de asiento de 15 minutos, con agua tibia (no caliente ni hirviendo), 2 o 3 veces al día, después de defecar. Puede hacerse en una palangana o jofaina. No agregar al agua aromatizantes, champú de ducha, jabón, etc. Después de cada baño de asiento, lavar (en el bidé o con agua limpia) la piel alrededor del ano.

También una dieta rica en fibra, ejercicios e higiene adecuada contribuyen a una evolución positiva. Además estos tratamientos siempre se deben completar con otros como laxantes suaves, analgésicos o tranquilizantes, así como otros que solucionen la isquemia o reducción de la circulación sanguínea en la zona afectada.

Las hemorroides complicadas pueden requerir cirugía y otros tratamientos. La cirugía puede ser practicada por médicos especialistas en coloproctología. Y es muy diversa. Puede ser:

  • Ligadura con bandas hemorroidales (banding): se coloca una banda de goma alrededor de la base de las hemorroides, que corta la circulación y la hemorroide sufre necrosis. Este método ha sido hasta ahora el más efectivo entre los tratamientos de mínima invasión.
  • Fotocoagulación con rayos infrarrojos: que utiliza aparatos especiales para quemar las hemorroides
  • Fotocoagulación con láser: con aparatos especiales para quemar las hemorroides.
  • Escleroterapia: se inyecta una sustancia química que produce degeneración del tejido hemorroidal
  • Desarterialización hemorroidal transanal (THD)
  • Crioterapia: congelación
  • Procedimiento para prolapso y hemorroides (PPH): es una técnica de reciente aplicación donde, por medio de grapas, se reposiciona el tejido mucoso y se disminuye el flujo sanguíneo a las hemorroides.