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Información para pacientes

ITU, infección del tracto urinario y cistitis

Esta información ha sido elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna. Pretende que los enfermos conozcan mejor sus enfermedades. 

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1. ¿Qué es la enfermedad?

La infección de orina está provocada por la invasión de microorganismos en el tracto urinario. Puede producirse por dos vías diferentes: por el extremo inferior de las vías urinarias (abertura en la punta del pene o de la uretra, según se trate de un hombre o de una mujer), que es el caso más frecuente; o bien a través del flujo sanguíneo, en cuyo caso la infección afecta directamente a los riñones.

Las infecciones de las vías urinarias más habituales son las producidas por bacterias, aunque también pueden presentarse a causa de virus, hongos o parásitos. De muchas de ellas es responsable la bacteria llamada Escherichia coli, que normalmente vive en el intestino. Infección de orina o del tracto urinario son expresiones que engloban diferentes enfermedades infecciosas (producidas por un microorganismo o germen) y que afectan a cualquier parte del sistema urinario (riñón, uréteres, vejiga urinaria o uretra).

2. ¿Qué puedo hacer para mejorarme o qué puedo decir a mis familiares y amigos para que no la padezcan?

Cualquier anormalidad que provoque una obstrucción del flujo de orina (piedras en el riñón, estructuras anómalas, etcétera) puede inducir a una infección urinaria. Ello puede ser tener una próstata dilatada, grande, que puede frenar el flujo de orina, lo que incrementa el riesgo de infección. Las personas sometidas a exámenes mediante tubos o catéteres o que necesitan sondas pueden desarrollar más fácilmente infecciones procedentes de dichos instrumentos. Los mayores se ven afectados por este tipo de infecciones con mayor frecuencia, así como las que sufren una disminución del sistema nervioso, que les impide controlar la vejiga a voluntad. Por otra parte, cualquier desorden que produzca una supresión en el sistema inmune incrementa el riesgo de sufrir una infección urinaria, ya que este sistema es el encargado de mantener a raya los microorganismos patógenos responsables de las infecciones.

La causa más frecuente de infecciones de repetición en los varones es una infección bacteriana persistente en la próstata. Las mujeres contraen con frecuencia infecciones de la vejiga después de una relación sexual, probablemente porque la uretra ha sufrido contusiones durante la misma. En casos muy particulares, las infecciones repetidas de la vejiga en las mujeres son originadas por una conexión anómala entre ésta y la vagina.

Seguir una dieta equilibrada y llevar un estilo de vida saludable pueden ayudar a prevenir una infección urinaria; también es recomendable no retener la orina y beber agua de forma habitual, al menos dos litros diarios, ya que esto favorecerá la diuresis.

En el caso de las mujeres con menopausia, utilizar una crema de estrógenos es eficaz a la hora de reducir las posibilidades de contraer una cistitis. En las mujeres puede ser útil orinar después de cada coito para eliminar posibles agentes infecciosos; evitar la ducha vaginal como método para reducir la posibilidad de embarazo; Cambiarse el bañador después de cada baño y evitar el frío en la zona; tener precaución con algunos preservativos, cremas espermicidas o el diafragma, ya que no son recomendables para personas propensas a padecer infecciones urinarias. En este caso, se aconseja acudir al especialista para adoptar un método anticonceptivo diferente; utilizar cremas lubricantes durante las relaciones sexuales: la irritación vaginal postcoital es una causa muy frecuente de infección en la vejiga; el uso de lubricantes es una forma eficaz de evitar el roce y, por lo tanto, posibles infecciones.

3. ¿Qué puedo hacer para mejorarme?

En presencia de alguna de sus manifestaciones más frecuentes (que son tener necesidad urgente y frecuente de orinar, notar picazón o quemazón en la uretra al orinar, en las mujeres enrojecimiento de la vulva o picor en la vagina, dolor al orinar o en las relaciones sexuales, en la orina tenga un color turbio o aparezca espesa o lechosa, o con sangre, notar fiebre con escalofríos, o tiriteras, acompañados a veces de nauseas y vómitos, dolor en la zona lumbar, las mujeres sentir presión por encima del pubis), acudir a mi médico para que me valore. Probablemente analizará mi orina, puede que él la mande cultivar, o lo haga sobre líquido prostático o secreciones vaginales y en algunos casos hará pruebas de imagen, radiografías, tipo de las urografías que son radiografías de las vías urinarias introduciendo contraste en la sangre, y que se eliminará por el riñón y las vías urinarias, o ecografías para valorar cómo están mis vías urinarias, próstata etc. Menos frecuente  es que realice una cistoscopia, que consiste en introducir por la uretra un tubo provisto de lentes y luz para observar directamente el estado de la uretra y la vejiga urinaria.

A continuación me ofrecerá tratamiento Generalmente incluye antibióticos si están causadas por bacterias o antivirales si la causó un virus. Probablemente me recomienden beber grandes cantidades de agua, dejar de fumar, limita la ingesta de café y alcohol y y comidas especiadas mientras subsista la infección. Si está facilitada por la existencia de una piedra o litiasis puede ser necesario la colaboración del urólogo para que mediante cirugía la eliminen o utilizando ondas de choque emitidas por un aparato llamado litotritor las destruya. Si se favorecen por próstatas grandes, actuará contra ello.

4. ¿Cuál es el pronóstico?

En la mayoría de los casos, una infección urinaria se puede superar con el tratamiento recomendado al cabo de 24 o 48 horas. Si la infección es renal puede ser necesaria en torno a una semana para su curación.