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Información para pacientes

Poliomielitis

Esta información ha sido elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna. Pretende que los enfermos conozcan mejor sus enfermedades. 

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¿En qué consiste la enfermedad?

Es una enfermedad infecciosa, de origen viral que puede causar discapacidad. Suele ser asintomática, lo que favorece su propagación y hace de las campañas de vacunación el único método de prevención. Afecta sobre todo a niños menores de cinco años; lo hace provocando lesión, parálisis, del sistema nervioso, que puede ser más o menos extensa, causando debilidad o atrofia muscular, y en ocasiones deformidades. Sin embargo, cerca del 95% de los casos son completamente asintomáticos. Aunque estas cifras podrían dar la impresión de que la poliomielitis es una enfermedad de poca importancia en la mayoría de los casos, no es así. El que haya un alto porcentaje de casos asintomáticos permite que el virus se distribuya fácilmente entre la población, y de esa manera el número de casos de parálisis se multiplican.

Además, otro aspecto negativo de la polio es que no tiene ningún tratamiento efectivo, tan sólo se puede esperar a que la enfermedad pase y que las secuelas que deje sean las menos posibles

¿Podría haberla evitado, y qué debo decir a familiares y amigos para que no la tengan?

La vacunación es eficacísima para evitar la enfermedad.

¿Qué debo hacer ahora para mejorarme?

Los síntomas y signos clínicos son poco específicos, por lo que es difícil llegar al diagnóstico de poliomielitis si un niño acude al médico en la fase subclínica de la infección. En cualquier caso, el dato más importante para sospechar la presencia de la enfermedad es no haber vacunado al niño correctamente. La analítica de sangre es poco expresiva. Lo que más ayuda es la punción lumbar y el análisis del líquido cefalorraquídeo.

Si el niño se infecta no existe tratamiento contra el virus, hay que acudir a medidas generales de los procesos febriles, o como si hubiera una gastroenteritis:  aporte de líquidos, antiinflamatorios, y para bajar la temperatura.

¿Cuál es su pronóstico?

El pronóstico depende de la forma de la enfermedad (subclínica, no paralítica o paralítica) y del sitio afectado. Si la médula espinal y el cerebro no están comprometidos, como ocurre en más del 90% de los casos, es probable una recuperación completa.

El compromiso del cerebro y de la médula espinal es una emergencia médica que puede provocar parálisis o la muerte, generalmente por dificultades respiratorias.

La discapacidad es más común que la muerte. La infección en la parte alta de la médula espinal o en el cerebro incrementa el riesgo de problemas respiratorios.