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Información para pacientes

Salmonelosis

Esta información ha sido elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna. Pretende que los enfermos conozcan mejor sus enfermedades. 

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 ¿En qué consiste la enfermedad?

La salmonelosis es un tipo de intoxicación alimentaria causada por la bacteria salmonella (bacterias que por lo general viven en los intestinos de los animales y humanos y se expulsan a través de las heces). Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) son los reptiles junto a los pájaros los portadores principales.

La OMS, señala que la salmonelosis es: “una de las enfermedades de transmisión alimentaria más comunes y ampliamente extendidas”. Agrega además que: “la mayoría de los casos de salmonelosis son leves, aunque, en ocasiones, la enfermedad puede causar defunción”.

Causas. Cualquier alimento puede estar infectado por la bacteria salmonella, si es manipulado por una persona infectada con las manos sucias o si el alimento entra en contacto con otros que están contaminados, es lo que se denomina como “contaminación cruzada”. Generalmente la mayoría de personas se infecta por comer alimentos que han sido contaminados. Al tratarse de una infección intestinal, la bacteria también se encuentra en las heces de personas infectadas, por eso la higiene personal cobra especial relevancia durante y después de pasar la enfermedad, ya que el no lavarse las manos después de ir al baño y manipular alimentos puede ser el origen de infecciones en otras personas.

Según la OMS en la mayoría de los casos, la bacteria provoca infección intestinal sin sobrepasar el resto de mecanismos defensivos del organismo.

Los síntomas son relativamente leves y los pacientes se recuperan sin tratamiento específico. Sin embargo, en algunos casos, particularmente en niños pequeños y en ancianos, la deshidratación causada por la enfermedad puede ser grave y poner en peligro la vida.

Los síntomas pueden comenzar entre las 6 y 72 horas después de la ingesta de Salmonella. Habitualmente la enfermedad dura entre 2 y 7 días y  los síntomas pueden ser: cólicos, sensibilidad o dolor abdominal, escalofríos, diarrea,fiebre dolor muscular, náuseas, o vómitos.

Entre las recomendaciones que dan los expertos para aliviar los síntomas destacan: Beber abundantes líquidos para que el cuerpo esté protegido frente a la deshidratación. Ingerir comidas poco copiosas y exentas de grasa. Y Reposo.

¿Podría haberla evitado, y qué debo decir a familiares y amigos para que no la tengan?

La OMS aconseja el control en todas las etapas de la cadena alimentaria, desde la producción agrícola hasta la elaboración, fabricación y preparación de alimentos, tanto en establecimientos comerciales como en los hogares.

En los hogares la prevención comienza con un buen almacenamiento de los alimentos y continúa con aspectos como lavarse las manos antes de cocinar y usar guantes al manipular los excrementos de los animales domésticos.

¿Qué debo hacer ahora para mejorarme?

El peligro de la enfermedad dependerá de los factores propios del huésped y de la cepa de salmonella en cuestión.

Para confirmar la intoxicación por salmonella se podrá llevar a cabo el cultivo de una muestra de heces del individuo.

Una vez la enfermedad ha sido detectada, pueden llevarse a cabo más pruebas para que pueda ser clasificada y determinar qué tipo de tratamiento es el más adecuado.

Puede llevarse también un análisis sanguíneo completo y una ecografía del abdomen para descartar cualquier otra patología.

La Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) explica que: en la mayoría de las ocasiones se autolimita espontáneamente, sin necesidad de tratamiento. En caso de agravamiento, debería ser tratado en un hospital.

La OMS por su parte afirma que en los casos graves el tratamiento es sintomático y consiste en la reposición de los electrolitos perdidos a raíz de los vómitos y la diarrea (mediante el suministro, por ejemplo, de iones de sodio, potasio y cloruro) y la rehidratación.

Agrega además que: “la terapia antimicrobiana sistemática no está recomendada para casos leves o moderados en personas sanas. Esto se debe a que los antimicrobianos podrían no eliminar completamente la bacteria y seleccionar cepas resistentes, con lo cual el fármaco se volvería ineficaz”. Explica también que: los grupos de riesgo, especialmente los lactantes, los ancianos y los pacientes inmunodeprimidos, podrían necesitar tratamiento antimicrobiano

¿Cuál es su pronóstico?

La mortalidad oscila alrededor del 12 % sin antibióticos, con tratamiento precoz disminuye hasta menor que 1 %. La mayoría de los fallecimientos ocurren, en pacientes desnutridos, lactantes y ancianos. La presencia del estupor, coma o shock refleja enfermedad grave e indica mal pronóstico. Las complicaciones ocurren sobre todo en pacientes no tratados o con retraso del tratamiento.

Con tratamiento, la enfermedad tiende a ceder en dos a cuatro semanas. El resultado es probablemente bueno con tratamiento a tiempo, pero es posible que no sea tan bueno si se presentan complicaciones.

Los casos en niños son más leves, mientras que en ancianos son más debilitantes. Se puede presentar una recaída si el tratamiento no ha erradicado totalmente la infección.