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Información para pacientes

Tabaquismo

Esta información ha sido elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Pretende que los pacientes conozcan mejor sus enfermedades.

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1. ¿Qué es el tabaquismo?

Es una situación relacionada con un hábito que, aunque no los valoremos, nos hace daño y puede ser mucho: fumar tabaco. Al fumar favorecemos que en nuestro cuerpo se inflamen las vías por donde entra y sale el aire a los pulmones, son frecuentes las bronquitis, las laringitis y las rinitis. Debemos saber que al fumar inhalamos humo caliente que introduce en nuestro cuerpo cientos de sustancias tóxicas que contiene la planta del tabaco. Al fumar favorecemos que en nuestro cuerpo surjan tumores malignos, todos asociamos el tabaco al cáncer de pulmón, o mejor al cáncer de los bronquios, pero también favorece que tengamos cáncer de labio, lengua, laringe o vejiga. No queremos decir que el que fuma es seguro que los vaya a tener, pero sí que aumenta esa posibilidad; es decir que mil fumadores tendrán muchísimos más de esos tumores que yo y personas que no fuman.         

También es más fácil que los fumadores dañen mucho sus arterias algunas grandes y tengan infartos de miocardio, ictus o dificultades en la marcha que les obliga a parar tras caminar unos cuantos metros, tienen lo que se llama claudicación intermitente. Otras veces en las arterias pequeñas y se les tapan en el cerebro con aparición de múltiples deficiencias, en el fondo de los ojos con pérdida de visión, o en los vasitos de los nervios, con dolores o pérdida de sensibilidad.

En los fumadores es más frecuente la aparición de úlceras de estómago o duodeno, y frecuentísimo que pierdan el olfato y el sentido del gusto, también se le altera la sangre, especialmente las plaquetas.

2. ¿Qué podría haber hecho para evitarlo, o debo aconsejar a familiares o amigos para que lo eviten? 

Es importante tomar conciencia de lo nocivo que es fumar. Cuanto más peor, pero ya un sólo cigarrillo al día nos hace daño, y que no vale que nos autoengañemos diciendo: yo no me trago el humo o yo tiro las colillas más largas, o uso filtros. Es cierto que en la mayor parte de los cigarrillos que fumamos no los apreciamos, lo hacemos automáticamente, pero causa su daño.

3. ¿Y ahora ¿qué debo hacer para mejorarme?

Debo saber que si me esfuerzo conseguiré dejarlo. Me ayudará no frecuentar ambientes en los que hay fumadores, y si solos no podemos, debemos acudir a las unidades antitabaco que hay en los hospitales. Allí nos ayudarán, pueden ofrecernos parches con nicotina, otros medicamentos que nos facilitaran abandonar el hábito o, participar en grupos de autoayuda. Nos facilitarán entender que de verdad el tabaco nos perjudica mucho, y ello es más beneficioso que el supuesto placer que puntualmente nos causa su consumo. No lo dude, si lo intenta, se esfuerza y persiste lo conseguirá.

4. Y ¿cuál es el pronóstico?

Sin duda el iniciar el abandono del hábito es incómodo, pero todos los que se esfuerzan, incluso después de recaer consiguen dejar de fumar. Pronto vuelven a disfrutar de los olores, e incrementan el gusto que los distintos alimentos les proporciona. Pronto aprenden que la vida es más saludable, evitan tener muchas enfermedades.