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Información para pacientes

Varicocele

Esta información ha sido elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Pretende que los pacientes conozcan mejor sus enfermedades.

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1. ¿En qué consiste esta enfermedad ?

En el hombre nos referimos a la dilatación venas del cordón espermático que drenan los testículos. Esas venas aparecen alargadas y tortuosas. Los vasos sanguíneos que nutren al testículo se originan en el abdomen y descienden por el conducto inguinal, formando parte del cordón espermático, hasta llegar a la gónada. El flujo de sangre venoso está controlado por una serie de válvulas que impiden el reflujo sanguíneo. Unas válvulas defectuosas o la compresión de las venas por estructuras adyacentes, pueden causar la dilatación de estas venas y originar un varicocele, que se da en un 15-20% de los hombres y en un 40% de los hombres infértiles. Se diagnostica entre los 15 y 25 años de edad e incluso antes, siendo raro encontrarlo después de los 40 años. Las venas que más se afectan son las del lado izquierdo, aunque puede darse también en el derecho e incluso en ambos lados. Pueden causar dolor o sensación de arrastre en el escroto, o puntadas, sensación de cosquilleo, sensación de pesadez en el testículo.

En la exploración se advierte la presencia de una vena dilatada que se detecta directamente o con la palpación.

El varicocele puede llegar a una fase en la que aumenta de volumen el escroto o el testículo, causando dolor o incomodidad a tal punto de limitar los diversos movimientos pasivos de la cadera. Con la intensidad del dolor, que suele ser intermitente, se acompaña una irradiación principalmente al interior del muslo y es un dolor que responde bien a los analgésicos habituales.

En las mujeres se localizan en las venas ováricas y favorece el que aparezcan varices pélvicas y en las piernas, favoreciendo la llamada congestión pelviana.

2. ¿Podría haber evitado la enfermedad? Y qué debo decir a amigos o familiares para que no la tengan?

Se produce cuando las válvulas, situadas entre las venas a lo largo del cordón espermático, no funcionan correctamente. Su causa suele ser desconocida, y por tanto no inevitable. Otras veces lo son por tumores, o el conocido síndrome de cascanueces, en el que la vena renal izquierda está atrapada entre la arteria aorta y la arteria mesentérica superior, causando el aumento de las presiones que se transmiten retrógradamente al plexo pampiniforme del lado izquierdo que lo forman venas espermáticas, que drenan el testículo.

3. ¿Qué puedo hacer para mejorar?

Sin duda, acudir al urólogo. El diagnóstico del proceso es fácil. Muchas veces basta con la inspección o exploración manual. En algunas ocasiones puede precisar una ecografía testicular. Luego nos ofrecerá tratamiento. Los varicoceles se pueden tratar con un soporte escrotal (por ejemplo, suspensorios o calzoncillos especiales), junto con un fármaco vasoconstrictor. Sin embargo, si el dolor continúa o si aparece infertilidad o atrofia testicular, puede ser necesaria una ligadura quirúrgica que se denomina varicocelectomía. Más raro es que nos pongamos en manos de un radiólogo intervencionista que realice una embolización local.

4. ¿Cual es el pronostico?

Suele ser inocuo y normalmente no requiere tratamiento por un tiempo indefinido o hasta que aparezcan síntomas. Si es necesaria la cirugía por la aparición de infertilidad o atrofia testicular, el pronóstico es bueno. La eliminación quirúrgica del varicocele puede restablecer la temperatura testicular, lo que resulta en un aumento de la producción de espermatozoides.