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REVISTA DE PRENSA

«Sexo y género son determinantes en la desigualdad de la salud de las mujeres y en el desarrollo de la profesión médica»

Dentro del marco del 43º Congreso Nacional de Medicina Interna de la SEMI-8º Congreso de la Sociedad Asturiana de Medicina Interna (SAMIN)-8º Congreso Ibérico de Medicina Interna organizado en Gijón, se ha llevado a cabo la mesa redonda Foro Iberoamericano de Mujeres Internistas. Salud en la mujer. Este foro, nacido en México “accidentalmente” en mayo de 2022, surgió como un lugar de encuentro de mujeres internistas preocupadas por la visibilidad de las mujeres en el mundo de la Medicina Interna, tanto como pacientes como en su posición de médicos. La Dra. Montserrat Chimeno Viñas, vicepresidenta primera de la SEMI moderó este encuentro en el que participaron médicas internistas de Iberoamérica: Lèlita Santos, presidenta de la Sociedad Portuguesa de Medicina; Tatiana Espinosa Espitia, expresidenta de la Asociación Colombiana de Medicina Interna; Adriana Romaní, presidenta de la Sociedad Argentina de Medicina y Juana Carretero Gómez, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Interna.

Durante la reunión, las especialistas pusieron en relieve que, en muchas ocasiones, los estudios de las distintas enfermedades no consideran las diferencias entre ambos sexos e, incluso, históricamente las mujeres han sido excluidas en la selección de individuos para la realización de las investigaciones médicas. Asimismo, cuando se trata de la salud de las mujeres, no solo es necesario considerar factores netamente biológicos, como la edad, el ciclo menstrual o la menopausia, sino también otras condiciones de género y sociales, como pueden ser el rol familiar, el nivel cultural y económico, la carga de trabajo en el hogar o la percepción de las pacientes sobre sus propios síntomas. Cuando todos estos elementos no son tenidos en cuenta de forma integral, las consecuencias son claras: “las mujeres suelen ser diagnosticadas tardíamente, o incluso, son infradiagnosticadas e infratratadas”.

En este sentido, la Dra. Juana Carretero expone: «En un gran número de enfermedades, el hecho de ser mujer es un condicionante en cuanto a factores de riesgo. Por ejemplo, en caso de enfermedad coronaria, la diabetes tipo 2 es un componente que incrementa la mortalidad de las mujeres en más de un 58%, respecto a los hombres. Ser mujer es relevante también en otras patologías, como en el accidente cerebrovascular isquémico el cual es prevalente en las mujeres en un 87%. Asimismo, ellas tienen un riesgo 45% superior al de los hombres de sufrir hemorragias subaracnoideas». Las especialistas también coincidieron en que es fundamental que las nuevas investigaciones y la aplicación de los tratamientos, tengan un enfoque segmentado tanto de las diferencias de sexo —a nivel de anatomía como de fisiología— como en relación a las diferencias de género —factores sociales, económicos, educativos y culturales, entre otros—. «Esta es una de las prioridades en innovaciones de género, incide la Dra. Carretero, tanto es así que diversos grupos internacionales están trabajando para revertir la inequidad de género en la salud de las mujeres. Una de las iniciativas más trascendentales es la de la OMS, comenta.

La investigación y equiparación en la salud de los géneros es una de las metas de la Agenda 2030». Mujeres internistas: un papel cada vez más relevante Una vertiente más que se trató durante la mesa redonda fue el papel de las mujeres internistas dentro de su propia profesión, ya que en ocasiones están infrarrepresentadas en áreas de liderazgo dentro del sector, en la autoría de artículos y desarrollo de las investigaciones, en las reuniones profesionales y muchas veces ni siquiera son tomadas en cuenta como oradores, en la misma proporción que sus compañeros varones. «En la SEMI estamos haciendo camino, explica la Dra. Montserrat Chimeno, trabajando en la igualdad real en todos los sentidos en nuestra profesión. Nos ha costado mucho llegar, y cada vez hay más mujeres internistas que desarrollan su profesión con éxito. Hoy en día en la Sociedad Española de Medicina Interna hay un mayor número de mujeres que de hombres», precisa. Otro punto a destacar es que la presencia de las mujeres en el entorno sanitario es fundamental para la salud de las propias mujeres: « Se han publicado estudios que incluso objetivan una mayor tasa mortalidad en las mujeres con infarto de miocardio que son atendidas en los Servicios de Urgencias por médicos varones, aunque es necesaria mayor evidencia y más estudios. Además, en los equipos mixtos, la presencia de mujeres hace que los médicos varones sean más eficientes», comenta la Dra. Chimeno.

Finalmente, en su exposición de cierre de este foro, la Dra. Chimeno concluyó: «Otro de los ‘techos de cristal’ que las mujeres internistas tenemos que seguir rompiendo es el del liderazgo en nuestra propia Sociedad científica. Aunque la SEMI fue fundada en 1952, solo hasta 2012, 60 años más tarde, hubo una mujer presidenta, la Dra. Pilar Román. Hoy, tenemos una nueva presidenta, con la Dra. Juana Carretero. Es imprescindible que trabajemos para que las mujeres podamos tener el mismo lugar que nuestros compañeros hombres, porque somos conscientes que nuestros méritos no tienen que ver con nuestra biología. Nuestros méritos son la excelencia en el trabajo científico que desarrollamos con la misma calidad, empeño, compromiso y pasión que los hombres. Lo que anhelamos es una equiparación real en favor de la salud de nuestros pacientes y el desarrollo de nuestra profesión».