El envejecimiento de la población, la multimorbilidad y la situación de enfermedad crónica avanzada (tanto oncológica como no oncológica), unido a la fragilidad o la dependencia, conlleva un consumo creciente de recursos sanitarios que es mayor en los últimos años de vida. En ocasiones, no sólo no supone una mejoría en la calidad de vida, sino que puede producir un empeoramiento de ésta.
Es objetivo de la Medicina y de la especialidad de Medicina Interna la visión global y la atención integral de la persona enferma.